
Todo mundo llega en su nave al Instituto Futurama.
La foto, muy mal tomada. Sepan de antemano que el susodicho Instituto queda en un callejón donde duermen todos y cada uno de los piedreros de esta ciudad.
· restar · detraer · sustraer · aminorar · reducir · quitar · disminuir · deducir · rebajar ·
Cualquiera lo sabe. La vida es un horror. Pero todos tratan de ocultarlo. Crece el miedo a vernos como somos, a cómo evolucionamos. Mejor mirar a otro lado, tomar distancia. Crece el miedo a la muerte. Estamos muy desarrollados económicamente. Magnificamos las pequeñas satisfacciones, nos va la salud en ello. Soñamos. Es imprescindible soñar. Se vive muy poco si nos quitan los sueños.
Somos presa fácil de la locura, de los desarreglos bioquímicos. Sin placeres de ningún tipo, qué absurda y dolorosa es la vida; con frustraciones, qué insoportable. Pero cuando se pierde la esperanza, el deseo, la vida y la muerte son cosas sin importancia. Si reducimos nuestro mundo a las necesidades más básicas, nuestra animalidad se hace más exigente. Si las circunstancias nos obligan a ello, malditas sean por su crueldad. Y si tales circunstancias tienen nombre y apellidos, ¿ah, que terribles responsabilidades!
Vampirizadas nuestras mejores energías por poderes e intereses ajenos, ¿cuánta muerte ha ocupado su lugar? ¿Cómo podemos separar el derecho a vivir nuestra vida libremente del derecho a vivir nuestra muerte libremente? ¿Quién es libre para decidir sobre el cómo y el cuándo de su muerte?
El debate ya no puede estar entre vida o muerte, sino entre vida digna y vida indeseable, entre morir íntegro o morir con sufrimientos inútiles.