9.05.2008

Finito


Y de repente, se escuchaba una voz de arriba que me decía: "Felicidades". Pensé que el cielo se había abierto y luego de la congratulación vendría mi castigo eterno después de vivir un cuarto de siglo en blasfemia. Pero se trataba de un constructor, un obrero que desde el techo de la Secretaría General de la Universidad había visto que en la mano llevaba el consabido papel, el diploma que no tenía donde meter, como las facturas de las gasolineras de autoservicio.

Quizá todo sea un presagio. Quizá, aunque el cielo no se abrió, si se trataba de una felicitación previa a la tortura: el internado. Y es que de hecho para mí, si se trataba de un papel que no tengo donde meter y me estorba tal como las facturas de las gasolineras.

Aparentemente, terminé la carrera. Gracias muchas, por todo.

5 comentarios:

halfmat dijo...

Felicidades waka :D
yo aqui sigo incomunicado -.-
ya nos veremos, si seguimos vivos, o si el mundo no se acaba :O
saulodiños

Hombre de Uel dijo...

Enhorabuena Waka... supongo. No hay nada como dejar una etapa y empezar otra, que sea para bien

El Pantano de la Rana dijo...

Muy bien Doctora!!! bien hecho!!!

wakalani dijo...

saulo de vida y corazon! pa suerte o desgracia el mardito mundo agoniza, pero no acaba de morirse! te echo de menos

manu!!! gracias... ojala que los dias que vienen sean mejores para ti tambien

gracias mirluchi, pero se me puede seguir llamando escoba. abrazo.

El Pantano de la Rana dijo...

jejejeje...te llamo como apetezcas...

TQ