8.14.2005

Sobre el que mata, el que ata y el que aguanta la pata

Mientras en otras latitudes la lucha sanitaria va encaminada a la prevención y restablecimiento de enfermedades producto en su mayoría del estilo de vida contemporáneo, en Banana Republic no sólo nos queda esa tarea pendiente. Nos toca además enfrentarnos a los entrañables padecimientos antediluvianos que han estado con nosotros desde siempre y que a la fecha, habiendo cura o métodos profilácticos eficaces, no hemos podido erradicar, escapando siempre con la argucia de nuestra eterna condición socioeconómica paupérrima. Esto no es nuevo, es más, es un discurso trilladísimo.
Con el célebre dengue,
tan nuestro como el canal ®, en los últimos diez años se ha visto una reaparición de la enfermedad y en efecto, la Organización Panamericana de la Salud que ha hecho un llamamiento a los gobiernos latinoamericanos en general para que libren una guerra a muerte contra el mosquito Aedes aegypti.
Globalmente se estima que el incremento en la incidencia sea debido al aumento en el tráfico aéreo de pasajeros, lo que provee un mecanismo ideal para transportar los virus del dengue a través del mundo a áreas donde abunda el mosquito. No obstante, a nivel local llama la atención que la crisis se ha agudizado coincidiendo con la época en la que inició la retirada masiva de las tropas y personal estadounidense en territorio panameño. Y no, no es que esté proclamándome miembro activo del comité pro-gringos: «
Gringos-vuelvan-los-necesitamos»; estoy diciendo que los gringos fumigaban sistemáticamente no sólo cuando se exacerbaban los casos de una enfermedad X. Actualmente parecería hasta atropello criticar la labor de Ministerio de Salud en cuanto a prevención del dengue, en este gobierno como en el anterior. Cada dos por tres aparecía (y aparece) el ministro en la tele visitando alguna comunidad, repartiendo panfletos acompañados por una brigada "caza-mosquitos". Ahora hasta multas a particulares en cuyas áreas se encuentren criaderos, admirable, sin duda. Pero si la idiosincrasia siempre fue la misma, asumiendo que siempre fuimos igual de descuidados, por qué justo ahora los picos tan elevados de pacientes con la patología. Asegurar cualquier cosa puede sonar muy ligero, sin embargo no deja de ser curioso. Y no, tampoco está mal promover políticas de higiene comunitaria, (si es que en verdad se llevan a cabo de forma adecuada, y no sólo para desviar fondos y a la vez ser tema de noticia a las 6 de la tarde), pero además de la quehacer que le corresponde a la gente, habría que ser serios y asumir hasta donde los gobiernos han permitido directa o indirectamente que las cosas lleguen al punto en el que nos encontramos hoy.

4 comentarios:

Borgeano dijo...

waka querida: para terminar de amargarte la vida te cuento que aca, en el pais de la justicia la igualdad y otros fantasmas, se hizo publico que los laboratorios crean virus y los propagan en la poblacion para despues poder vender el medicamento que ya tienen preparado.
Por eso es que soy tan contrario a gringolandia; lastima que no todos se den cuenta de lo que uno intenta.

wakalani dijo...

la verdad es que es un asco yo realmente no lo dudo..
siempre he pensado que la industria farmacéutica es tan de lo peor, como las autoridades que en teoría regulan lo que se consume y lo que no.
Acá, como los intereses iban siguiendo la ruta canalera, no era conveniente que la masa trabajadora se le estuviese muriendo a los gringos, de manera que mantenían a la población gordita, sanita y sonrosadita. Esto había que verlo, era un estado de bienestar casi idílico. Un día me voy a sentar a contar.
El punto es que ahora estamos destinandole tiempo y recursos varios a "la lucha" contra un mosquito, cuando hay ocasiones en que los pacientes VIH positivo se quedan sin fármacos, la medicación para el hipertenso es de ínfima calidad, y una larga lista de sobreentendidos...

Foucault dijo...

Waka, pasaba por visitar. Un saludo

wakalani dijo...

gracias por acordarte de pasar por acá, besos.