12.29.2008

Llevo las manos llenas de oquedad, y aunque suene a contradicción, en una tengo un puñado de frustraciones y en la otra un puñado de historias que me gustaría dejar por aquí, pero el trabajo no da tregua y el tiempo no perdona y Cristo mandó al personal a agarrar una cruz y a seguirlo y así todo va como va.
Aunque no hay consuelo que valga, sigue siendo enntre bizarro y lindo cuando una parturienta te dice después de haber dado a luz, que ha sido la vez en la que mejor la han tratado. Supones que sabe de lo que habla cuando ya ha parido 5 veces y en efecto te alivias porque te das cuenta que hay ocasiones en las que pese a todo logras disimular.

2 comentarios:

halfmat dijo...

<3
yeah!,

Pd: deberías haberme dicho que actualizabas! estaba perdido y no lo sabía ^^)

Hombre de uel dijo...

Lo importante es encontrar momentos de satisfacción en la vida diaria, sobre todo cuando no hay tiempo para otra cosa

Feliz año nuevo, waka