Lo malo es que usted no sabe jugar. Y el que no sabe jugar pierde.
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4.26.2009
Resignarse
No le queda más remedio. En vista que usted debe sacar el cuerpo, dar la cara, ser la imagen corporativa, resolver; toca asumir la mejor actitud que en este caso viene siendo secarse el rostro, sonreir ante las cámaras, hacer de tripas corazón y jugar al médico.
10.01.2008
Mentalícese
Usted puede! Usted es un ganador! Usted no es nulo! Usted no esta ausente! Usted esta lleno de ilusiones! Usted es valioso! Usted puede lograrlo! Usted debe lograrlo! Vamos! Usted... es un ganador.
Ahora, una vez hipnotizado, pase por caja y pague con su vida como sea, ya sabe que esta condenado a vivir.
Ahora, una vez hipnotizado, pase por caja y pague con su vida como sea, ya sabe que esta condenado a vivir.
9.30.2008
Correr no es de cobardes
Pese a que un escape a tiempo puede ofrecer mejor saldo que una estoica transigencia, no es tan sencillo arbitrar entre una u otra cosa. Más aún cuando querer no es poder.
9.15.2008
Confinamiento
Hay una relativa sensación de libertad que revolotea por estos aires desde hace ya algunos días. Se acompaña de remordimiento, esa duda de no saber si realmente mereces ser así de libre. Cuando llegas a convencerte de que lo ideal es que lo disfrutes, inevitablemente te asalta la realidad... que lo disfrutes mientras puedas.
Me llaman waka, estoy de vacaciones y más allá de un síndrome pre-laboral, realmente tengo aprensión a mi trabajo.
Me llaman waka, estoy de vacaciones y más allá de un síndrome pre-laboral, realmente tengo aprensión a mi trabajo.
9.11.2008
Alguien vive cuando alguien da...
Así decían cuando en la tele pedían 4 pintas de sangre tipo D coercitivo para cualquier lugareño que por A o B lo necesitase. Posiblemente fuera de este contexto, aunque nunca se sabe, no puedo evitar recordar a uno que dijo que el 50% de la población mundial vive a expensas de la otra mitad. ¿Será que queda de usted decantarse por una u otra mitad?
Alguien vive cuando alguien da.
Alguien vive cuando alguien da.
9.02.2008
En vista de las circunstancias me pregunto, ¿qué nos queda?
Y no es retórica. La ampliación del susodicho canal es una realidad desde antes que lo sospecháramos. Los que estábamos en contra tuvimos que aceptar con resignación el resultado de un referéndum del cual prefiero no acordarme para economizarme resquemores. Y si, ya que es inapelable y este barco estamos o deberíamos estar metidos todos me pregunto si existe la opción de modificar la sentencia. De que realmente la ampliación salpique a más gente, a nuestra gente y no al francés, al gringo, al chino o al negro traído de fuera como ocurrió otrora.
8.01.2008
Analogia
Paso algun tiempo para que finalmente pudiera entenderlo. Ellas son como manzanas en los arboles, las mejores estan en la cima. Ellos no quieren alcanzarlas porque temen caer y no quieren verse lastimados. En lugar de eso, prefieren las que han caido y hasta las que se han echado a perder, quiza no sean tan buenas, pero son faciles de obtener. Asi, al verse desestimadas, las manzanas de la cima piensan que hay algo mal con ellas, cuando en realidad sucede lo contrario.
7.09.2008
Aritmetica basica o divide y venceras
Divendendo, divisor, cociente y a ella llamenla residuo; a este punto esta visto que solo debe atender a esa denominacion.
7.04.2008
Inexorable
7.01.2008
Astenia emocional
"Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos."
La pobreza espiritual es compleja, y aunque no quisieramos apelar a los prejuicios no se yo si todo espiritu pobre contara con los requerimientos animicos necesarios para llevar a feliz termino la ejecucion de un reinado en un sitio cualquiera.
Historia de un corazón vidriado
Estos asuntos se comportan como un cristal puro –me dijo-. La primera vez que un desamor rompe el cristal, la fractura parece irreparable. Puede unirse con el tiempo pero la cicatriz permanece indeleble. Después llegan más amores que lo agrietan de nuevo. Nuevas fisuras que con paciencia es necesario volver a soldar.
Así aquel espejo bruñido y de una pieza es, al final, igual que un diamante con muchas caras. Y cada una refleja el destello de los amores vividos por ese corazón.
3.18.2008
2.14.2008
Cuando la seguridad no es prioritaria
Era mediodía. Se establecieron referentes comunes para poder encontrarnos. Me tocó llegar primero y al no ver a nadie decidí que lo mejor tal vez sería buscar una bonita sombra y quizá hasta las refrigeradas corrientes de un aire acondicionado.
Entré al "food court" de ese centro comercial, ese espacio que en otra época nunca se imaginaría transformado en una suerte de agujero negro de la plata de los paseantes. Me senté a esperar y esperé. Al poco rato vi que un agente de seguridad se acercaba. Hasta ahora nada para asombrarse, al final su trabajo es fisgonear, vigilar. Sin embargo, ya cuando su presencia era como una sombra (y no precisamente bonita) empecé a preguntarme qué fisgoneaba. ¿Algún peligro amenazaba la integridad del personal? ¿Acaso algún enemigo de la justicia sembraba violencia en ese templo del dispendio? Noté que realmente llevaba mucho tiempo ahí sentada, probablemente él también. La diferencia era quizá, que él notó que yo no consumía y por eso me vigilaba.
Entré al "food court" de ese centro comercial, ese espacio que en otra época nunca se imaginaría transformado en una suerte de agujero negro de la plata de los paseantes. Me senté a esperar y esperé. Al poco rato vi que un agente de seguridad se acercaba. Hasta ahora nada para asombrarse, al final su trabajo es fisgonear, vigilar. Sin embargo, ya cuando su presencia era como una sombra (y no precisamente bonita) empecé a preguntarme qué fisgoneaba. ¿Algún peligro amenazaba la integridad del personal? ¿Acaso algún enemigo de la justicia sembraba violencia en ese templo del dispendio? Noté que realmente llevaba mucho tiempo ahí sentada, probablemente él también. La diferencia era quizá, que él notó que yo no consumía y por eso me vigilaba.
1.10.2008
Perder tiempo, ganar tiempo
Buscando evadir compromisos, responsabilidades aunque quizá solo los propios pensamientos, llegué hasta el parque. Elegí el sitio más distante, una vez encendido el cigarrillo de rigor, me dispuse precisamente a no pensar.
No habían pasado ni los minutos de cortesía cuando pude advertir al paletero diciendo "buenas". Contesté de forma automática y sin mirar y seguí en lo mío que en ese momento no era otra cosa distinta a pretender matar el tiempo, nunca mejor dicho. Pero pese a todo, el señor seguía ahí. Quienes han tenido el susto de conocerme, sabrán que no soy lo que diríamos una tipa entrona y campechana, pero sabrán reconocer que tampoco soy desatenta, así que dadas las circunstancias, quedaba como feo no decir nada, tan siquiera comprar una paleta sería más que gentil, hasta útil. Así pues, considerando mis opciones comencé a hablar. Y es que no hay nada más neutral y aburrido, pero igualmente conciliador que hablar sobre el tiempo. Y así empezamos, "sí porque lloverá", "no porque hace rato no llueve", mucho silencio y otra vez el clima. Porque además, tratábase de un señor bastante rural, como de cuarenta años, arquetipo de un paletero cualquiera.
Los temas fueron variando, pero seguían esa misma línea imprecisa que no tocaba a ninguna de las partes, lo cual para mí funcionaba bien, hasta que llegó un momento en el que entre una cosa y otra, el señor comenzó a contarme de una gringa que hace algún tiempo le compraba paletas. Según él, esta buena señora venía al parque a correr a diario. En ocasiones traía consigo a sus vástagos, pero siempre le compraba paletas. Hasta que un buen día, según refiere el paciente, la gringa empezó a invitarlo a correr con ella. A este punto, el hombre no sabía cómo decirme que la tipa en cuestión le tiraba los tejos, pero que él, por cuestiones de trabajo no se atrevía a dar un paso en falso. Contábame que tiempo después le tocó ver a la tipa de brazo con uno de los salvavidas del parque. A todo esto yo pensaba en lo pintoresco de la historia, que cierta o no, al menos me distraía, y de repente el tipo me dice: "... fíjese de lo que me perdí". En ese justo instante, empezó a llover, me despedí y mientras caminaba el tipo que me decía: "no se vaya, es solo una nube, ya está escampando... usted no lleva apuro? quédese!". Y fue solo en ese momento cuando me di cuenta que mientras yo pretendía perder el tiempo, el tipo estaba desperado por ganarlo.
No habían pasado ni los minutos de cortesía cuando pude advertir al paletero diciendo "buenas". Contesté de forma automática y sin mirar y seguí en lo mío que en ese momento no era otra cosa distinta a pretender matar el tiempo, nunca mejor dicho. Pero pese a todo, el señor seguía ahí. Quienes han tenido el susto de conocerme, sabrán que no soy lo que diríamos una tipa entrona y campechana, pero sabrán reconocer que tampoco soy desatenta, así que dadas las circunstancias, quedaba como feo no decir nada, tan siquiera comprar una paleta sería más que gentil, hasta útil. Así pues, considerando mis opciones comencé a hablar. Y es que no hay nada más neutral y aburrido, pero igualmente conciliador que hablar sobre el tiempo. Y así empezamos, "sí porque lloverá", "no porque hace rato no llueve", mucho silencio y otra vez el clima. Porque además, tratábase de un señor bastante rural, como de cuarenta años, arquetipo de un paletero cualquiera.
Los temas fueron variando, pero seguían esa misma línea imprecisa que no tocaba a ninguna de las partes, lo cual para mí funcionaba bien, hasta que llegó un momento en el que entre una cosa y otra, el señor comenzó a contarme de una gringa que hace algún tiempo le compraba paletas. Según él, esta buena señora venía al parque a correr a diario. En ocasiones traía consigo a sus vástagos, pero siempre le compraba paletas. Hasta que un buen día, según refiere el paciente, la gringa empezó a invitarlo a correr con ella. A este punto, el hombre no sabía cómo decirme que la tipa en cuestión le tiraba los tejos, pero que él, por cuestiones de trabajo no se atrevía a dar un paso en falso. Contábame que tiempo después le tocó ver a la tipa de brazo con uno de los salvavidas del parque. A todo esto yo pensaba en lo pintoresco de la historia, que cierta o no, al menos me distraía, y de repente el tipo me dice: "... fíjese de lo que me perdí". En ese justo instante, empezó a llover, me despedí y mientras caminaba el tipo que me decía: "no se vaya, es solo una nube, ya está escampando... usted no lleva apuro? quédese!". Y fue solo en ese momento cuando me di cuenta que mientras yo pretendía perder el tiempo, el tipo estaba desperado por ganarlo.
1.06.2008
Desencanto*
Lo saboreaba aún sin conocerlo. Se creo expectativas, sí, pero contrario a lo que pueda pensarse aquello no mermó el ímpetu de ese torbellino de emociones que se dieron al momento del encuentro. No podía verlo en detalle, el frío la gente, otros pormenores; sin embargo en ella no había aforo para las dudas: se lo llevaría a su casa, le haría un espacio en algún sitio para no echar nada a perder, esperando con paciencia y buena voluntad el día de ese convivio, no sin antes prepararlo, advertirlo y advertirse que lo que venía era realmente grande.
Y en efecto, aquel día, contrario a sus costumbres de días festivos, se levantó temprano ataviándose con del mejor de los semblantes y se dirigió al mercado, regresando con los brazos cargados, el espíritu liviano y la cabeza llena de deliciosas ideas. Al llegar a casa, se dio cuenta que la faena iba a ser realmente ardua, pero estaba convencida, tanto o más que el primer día, que el esfuerzo merecía la pena, que la recompensa iba ser mayor a todo inconveniente, que una vez llegada la culminación la satisfacción iba a aderezar su plato y ya nada más importaría.
Había curiosidad en el ambiente, también buen apetito entre los comensales. Finalmente se dispuso la mesa, pero ya su ánimo, él de ella, no era el mismo. Aquél asado que la había hecho alucinar en colores durante días, en pocas horas la había arrebatado la energía y quien lo diría, hasta el deseo de probarlo, dejando más bien un sabor de boca muy semejante al del desencanto.
*Ficticio, pero basado en hechos reales. No revelaremos identidades en aras de la protección de los personajes involucrados.
Y en efecto, aquel día, contrario a sus costumbres de días festivos, se levantó temprano ataviándose con del mejor de los semblantes y se dirigió al mercado, regresando con los brazos cargados, el espíritu liviano y la cabeza llena de deliciosas ideas. Al llegar a casa, se dio cuenta que la faena iba a ser realmente ardua, pero estaba convencida, tanto o más que el primer día, que el esfuerzo merecía la pena, que la recompensa iba ser mayor a todo inconveniente, que una vez llegada la culminación la satisfacción iba a aderezar su plato y ya nada más importaría.
Había curiosidad en el ambiente, también buen apetito entre los comensales. Finalmente se dispuso la mesa, pero ya su ánimo, él de ella, no era el mismo. Aquél asado que la había hecho alucinar en colores durante días, en pocas horas la había arrebatado la energía y quien lo diría, hasta el deseo de probarlo, dejando más bien un sabor de boca muy semejante al del desencanto.
*Ficticio, pero basado en hechos reales. No revelaremos identidades en aras de la protección de los personajes involucrados.
12.06.2007
Permítome reir
... de esto.
Aclaramos: En este país la educación pública no garantiza ni el aprendizaje de un inglés medianamente aceptable, y ahora resulta que un buen día unos cuantos amanecen con pretensiones de mandarín, obedeciendo estricamente a los intereses de estos mismos cuantos.
Lo curioso es que siempre me entero de situaciones de índole tan pertubadoramente contundente vía prensa internacional. El noticiero de acá nos tiene distraídos a fuerza de la misma denuncia comunitaria.
Bonus Track: Japon-pon.
Aclaramos: En este país la educación pública no garantiza ni el aprendizaje de un inglés medianamente aceptable, y ahora resulta que un buen día unos cuantos amanecen con pretensiones de mandarín, obedeciendo estricamente a los intereses de estos mismos cuantos.
Lo curioso es que siempre me entero de situaciones de índole tan pertubadoramente contundente vía prensa internacional. El noticiero de acá nos tiene distraídos a fuerza de la misma denuncia comunitaria.
Bonus Track: Japon-pon.
9.29.2007
9.25.2007
Lo que come el mundo
9.07.2007
Ese pedacito de vida llamado muerte
8.13.2007
Síndrome de domingo por la tarde
Sensación inminente de que el fin de algo llega y de que lo que está por empezar no es precisamente mejor a todo lo anterior. Quisiera que el tiempo no pasara hacia adelante, tampoco para atrás, aunque viendolo bien, este instante con estas ansiedades no es tampoco muy esperanzador. En su cabeza se repite una y otra vez "una nube negra es el pizarrón, una nube negra es el pizarrón"*. Abre los ojos y ya no hay nada que hacer, se fueron.
*Para los que conocieron los pizarrones negros, ¿alguno se acuerda de esa astrológica/nómica canción de primaria? Corre niño corre, pajarito vuela, que las estrellitas estan en la escuela. La maestra luna, dicta la lección, una nube negra es el pizarrón...
*Para los que conocieron los pizarrones negros, ¿alguno se acuerda de esa astrológica/nómica canción de primaria? Corre niño corre, pajarito vuela, que las estrellitas estan en la escuela. La maestra luna, dicta la lección, una nube negra es el pizarrón...
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